Antes del viaje preparación esencial
Comprender cómo preparar el viaje, qué elementos son indispensables y qué cuidados se deben tener antes, durante y después del trayecto es clave para garantizar la seguridad, el bienestar y la tranquilidad del gato en su primer desplazamiento.
Revisar salud y documentos (vacunas, pasaporte, identificación)

Si estás pensando en cómo viajar con un gato por primera vez, lo más importante es asegurarte de que tu mascota esté en perfectas condiciones de salud. Lo ideal es pedir una cita con el veterinario antes del viaje para que le haga un chequeo general, actualice las vacunas y verifique que esté al día con la desparasitación.
Ojo con esto: el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) exige que todo gato que viaje dentro o fuera del país cuente con un certificado sanitario de mascotas expedido por un veterinario autorizado.
Este certificado es un documento oficial que confirma que tu gato no tiene enfermedades transmisibles y que cumple con la vacunación obligatoria, como la antirrábica, que es fundamental para poder movilizar mascotas en Colombia.
¿Qué pasa si tu viaje es internacional?
Si tu viaje es internacional, además del certificado del ICA, muchos países piden que el gato tenga microchip de identificación bajo las normas internacionales (ISO 11784/11785) y, en algunos casos, un pasaporte para mascotas donde se registre todo su historial de vacunación y tratamientos. Vale la pena revisar con tiempo los requisitos del país al que vas, porque a veces pueden pedir pruebas adicionales, como exámenes de sangre o incluso periodos de cuarentena.
No olvides llevar la cartilla de vacunación actualizada, el microchip si viajas fuera de Colombia y el pasaporte de mascotas si el destino lo exige. Así evitarás contratiempos tanto en el trayecto como en los controles de ingreso.
Elegir el transportín adecuado y familiarizar al gato con él

El transportín es, sin exagerar, el aliado número uno para cualquier viaje con gatos. Es clave que elijas uno resistente, seguro, cómodo y que cumpla con las normas de transporte, sobre todo si vas a volar. Lo mejor es optar por modelos con buena ventilación, base antideslizante y el tamaño justo para que el gato esté cómodo, pero sin tanto espacio que lo haga sentir inseguro.
En Colombia puedes encontrar jaulas homologadas por la IATA, que son los aprobados para vuelos internacionales. Busca materiales fáciles de limpiar y con cierres seguros para evitar cualquier intento de escape. Aunque para viajes por tierra la exigencia suele ser menor, no está de más invertir en un transportín de calidad que te brinde tranquilidad durante trayectos largos.
Para que tu gato se adapte, lo ideal es dejarlo en casa varios días antes del viaje, con algunas mantas, juguetes o prendas que tengan su olor habitual. Permítele entrar y salir a su ritmo y prémialo con golosinas cuando lo haga, así asociará el transportín con una experiencia positiva y no solo con visitas al veterinario. En pocas palabras, la familiaridad es la clave para evitar el estrés cuando llegue el día del viaje.
Preparar un kit de viaje: alimentación, hidratación, objetos familiares

Antes de salir, prepara un kit de viaje completo:
- Suficiente alimento para todo el trayecto
- Agua potable
- Recipientes para ambos
- Bolsas absorbentes o un arenero portátil
- Toallas y mantas
- Algún objeto familiar, como su juguete favorito o una manta con el olor de casa
- Copia de los documentos del gato y una foto reciente
En Colombia, los trayectos entre ciudades pueden ser largos, así que es recomendable llevar snacks o premios que ayuden a mantener al gato relajado. Los dispensadores de agua portátiles y platos plegables son una maravilla para que el gato pueda hidratarse en cualquier momento. Si tu mascota toma medicamentos, lleva la cantidad necesaria y la receta médica, sobre todo si tu destino es internacional.
Vale la pena considerar el uso de feromonas sintéticas para gatos, ya que ayudan a mantenerlo tranquilo durante el viaje. Además, asegúrate de tener bolsas para desechos, toallitas húmedas y cualquier medicamento recetado por el veterinario. Productos como Feliway han sido recomendados por muchos veterinarios en Colombia para reducir la ansiedad en gatos, sobre todo en situaciones de cambio o estrés. Unas cuantas aplicaciones en el transportín antes de salir pueden marcar la diferencia.
Decidir el medio de transporte
Esta parte es muy importante para controlar el comportamiento del gato.
Trenes y autobuses: normas y recomendaciones específicas

En Colombia, cada empresa de transporte tiene sus propias reglas para llevar gatos en trenes o autobuses. Normalmente, te piden que el animal viaje en un transportín cerrado y ventilado, y que presentes todos los documentos sanitarios vigentes. Algunas empresas ponen límites al peso del animal y al tamaño del transportín.
Por ejemplo, en rutas intermunicipales, compañías como Expreso Bolivariano o Copetran pueden pedirte que reserves con antelación el cupo para tu mascota, porque suelen ser limitados. Ten en cuenta que no todas las empresas permiten el transporte de animales en trayectos nocturnos o muy largos. Por eso, es clave consultar la web oficial o llamar antes de viajar para no llevarte sorpresas.
Antes de comprar los tiquetes, revisa la política de la empresa y confirma si aceptan mascotas en la ruta que necesitas. Si puedes, elige un asiento en una zona tranquila del vehículo, lejos de las puertas y del movimiento de pasajeros, para que tu gato esté más calmado. También es mejor evitar abrir el transportín durante el viaje y, si puedes, elige horarios de menor afluencia para que el ambiente sea más relajado.
Volar con gato: requisitos de aerolíneas, manejo de estrés y logística

Viajar en avión con un gato requiere una planificación cuidadosa, ya que no solo implica cumplir con las políticas específicas de cada aerolínea, sino también ajustarse a la normativa sanitaria vigente en Colombia. Conocer con anticipación los requisitos, las condiciones de transporte y las recomendaciones para reducir el estrés del animal permite evitar contratiempos y garantizar un viaje seguro y tranquilo tanto para el gato como para su tutor.
- Cumplir con los requisitos de la aerolínea y las normas del ICA antes de viajar.
- Verificar si la aerolínea permite el transporte del gato en cabina o en bodega según su peso y tamaño.
- Presentar obligatoriamente el certificado sanitario y el carné de vacunación actualizado.
- Confirmar si se exige microchip de identificación, ya que algunas aerolíneas lo solicitan.
- Revisar las políticas específicas de aerolíneas como Avianca y Viva Air, ya que cada una maneja condiciones distintas.
- Tener en cuenta las dimensiones y el peso máximo permitido del transportín.
- Considerar que, por ejemplo, Avianca acepta gatos en cabina si el peso total (gato + transportín) no supera los 8 kg y cumple con las medidas establecidas.
- Reservar con anticipación el cupo para la mascota, dado que los espacios disponibles por vuelo son limitados.
- Consultar al veterinario sobre el uso de feromonas sintéticas o sedantes suaves para reducir el estrés del gato.
- Priorizar vuelos directos para minimizar la duración del viaje y el impacto en el bienestar del animal.
- Revisar cuidadosamente las escalas y los tiempos de espera en aeropuertos para planificar el traslado de forma adecuada.
Automóviles

Viajar en carro puede ser la opción más cómoda y flexible, siempre y cuando lo planifiques bien. El gato debe ir siempre en su transportín, asegurado con el cinturón de seguridad en el asiento trasero. No abras las ventanas y nunca dejes al animal solo dentro del carro.
Recuerda que los trayectos pueden ser largos y el clima cambia mucho de una región a otra, así que revisa el estado del vehículo antes de salir y planea paradas en lugares seguros donde puedas atender a tu gato con calma. Si el viaje es extenso, identifica de antemano estaciones de servicio o paraderos tranquilos para hacer pausas.
Durante el trayecto, mantén el ambiente tranquilo, evita la música alta y las conversaciones fuertes. Una manta sobre el transportín puede ayudar a reducir los estímulos visuales y darle a tu gato una sensación de refugio. En viajes de más de dos horas, vale la pena hacer una pausa cada hora para revisar que tu gato esté cómodo y sin señales de estrés, como jadeo, maullidos constantes o salivación.
Alimentación e hidratación en trayectos largos
Durante el viaje, ofrécele pequeñas cantidades de agua con frecuencia para prevenir la deshidratación, sobre todo si hace calor. La comida debe ser ligera y en porciones pequeñas para evitarle molestias estomacales. Si el trayecto es largo, consulta con el veterinario si es mejor alimentar a tu gato antes o durante el viaje.
Algunos gatos pueden perder el apetito por el estrés, así que no te preocupes si no quiere comer, pero sí asegúrate de que tenga agua disponible. Para viajes extensos, el alimento húmedo es una buena opción porque ayuda a mantenerlo hidratado.
Utiliza recipientes seguros y antideslizantes dentro del transportín para evitar derrames. Si el viaje supera las seis horas y tu gato usa arena, lleva un arenero portátil y bolsas desechables. Los areneros compactos o bandejas desechables son muy prácticos para instalar temporalmente durante las pausas.
¿Cómo manejar el estrés? Feromonas, juguetes, rutinas tranquilizadoras

El estrés puede ser un gran reto al viajar con gatos. Usar feromonas sintéticas en spray o difusores portátiles puede ayudar a calmarlos antes y durante el trayecto. Lleva sus juguetes o una prenda con tu olor para que se sienta más seguro en el transportín.
Hablarle con voz suave y mantener movimientos tranquilos también ayuda a que tu gato se relaje. Algunos dueños encuentran útil poner música suave o sonidos ambientales que disimulen los ruidos externos.
Procura mantener los horarios y rutinas habituales tanto como puedas. Si notas que tu gato está muy ansioso, consulta al veterinario sobre la posibilidad de darle tranquilizantes suaves. Algunos veterinarios recomiendan productos naturales a base de valeriana o triptófano, pero nunca administres nada sin consultar primero. Si ves que el estrés es muy fuerte, lo mejor es detener el viaje y buscar ayuda profesional.
En el destino – adaptación y bienestar
Antes de hacer cualquier reserva, haz que el alojamiento sea realmente pet-friendly y tenga espacios seguros para tu gato. En Colombia hay hoteles y apartamentos turísticos que aceptan mascotas, pero siempre confirma las condiciones y restricciones. Chequea la seguridad de ventanas, balcones y salidas para evitar accidentes.
Muchas cadenas hoteleras y plataformas como Airbnb ofrecen filtros para buscar alojamientos que aceptan mascotas. Pregunta si hay zonas verdes, servicios veterinarios cerca y si hay normas para el tránsito de animales en las áreas comunes. En pocas palabras, entre más información tengas, más fácil será la adaptación de tu gato.
Introducir al gato al nuevo ambiente con calma

Cuando llegues a tu destino, lo mejor es que tu gato explore el lugar poco a poco. Al principio, déjalo solo en una habitación tranquila con su transportín, comida, agua y arenero. Cuando lo veas más relajado, ya puedes dejarlo recorrer el resto del alojamiento.
Si estás en una finca o casa de campo, revisa que no haya plantas tóxicas, insectos peligrosos o rutas de escape. En la ciudad, revisa que ventanas y balcones estén bien asegurados para evitar accidentes, así como mantener sus objetos familiares y evitar cambios bruscos en la rutina para que se sienta en casa. Es clave estar pendiente las primeras horas o días para detectar cualquier señal de incomodidad o estrés.
Cuidados básicos en destino – alimentación, higiene, espacio de juego
En el destino, intenta seguir la misma rutina de alimentación y el mismo tipo de comida para no alterar el estómago de tu gato. Cambia la arena con regularidad y mantén el arenero limpio para evitar problemas de higiene. Dale un espacio de juego y descanso, y no dejes de llevar sus juguetes favoritos.
Si tu estadía será larga, identifica un veterinario local por si surge cualquier emergencia. En ciudades grandes como Bogotá, Medellín o Cali, hay clínicas veterinarias 24 horas y servicios de atención a domicilio para mascotas, lo que te dará más tranquilidad.
Si notas algún síntoma de malestar o enfermedad, no dudes en consultar a un veterinario local para asegurar el bienestar de tu gato durante todo el viaje.
¿Necesitas ayuda con los certificados?
En algunos casos, además del certificado sanitario tradicional, podrías necesitar documentos especiales, como el certificado perro de servicio si tu gato cumple una función de apoyo especial, o el Certificado apoyo emocional si tu mascota es fundamental para tu bienestar emocional. Estos documentos pueden ser solicitados por aerolíneas, alojamientos o incluso por autoridades migratorias. Así que es clave averiguar con tiempo y tramitar los certificados necesarios para evitar dolores de cabeza.
Estos certificados deben ser expedidos por entidades y profesionales autorizados que validen la función del animal y su relación contigo. Por ejemplo, el certificado de servicio es indispensable si tu gato cumple funciones de asistencia, mientras que el certificado de apoyo emocional puede facilitar el acceso a transportes o alojamientos que piden documentación adicional. No olvides consultar con la aerolínea, la empresa de transporte o el hospedaje sobre los requisitos para viajar sin inconvenientes.
Preguntas frecuentes
¿Qué documentos necesito para viajar con mi gato dentro de Colombia?
Necesitas el certificado sanitario expedido por un veterinario autorizado, la cartilla de vacunación al día y, dependiendo de la empresa de transporte, podrían solicitarte otros documentos específicos.
¿Puedo llevar a mi gato en cabina durante un vuelo nacional?
Sí, muchas aerolíneas en Colombia permiten gatos en cabina, siempre que el transportín cumpla con las medidas y peso requeridos y presentes la documentación exigida.
¿Qué hago si mi gato se estresa mucho durante el viaje?
Puedes usar feromonas sintéticas, mantener objetos familiares en el transportín y consultar con el veterinario sobre tranquilizantes suaves o productos naturales.
¿Qué tipo de alojamiento es recomendable para viajar con gatos en Colombia?
Lo ideal es buscar alojamientos pet-friendly que ofrezcan espacios seguros y servicios veterinarios cercanos. Siempre confirma las condiciones antes de reservar.
¿Quién expide tu certificado de apoyo emocional?
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soy Sara Velásquez, psicóloga graduada de la Universidad Politécnico Grancolombiano, con una profunda vocación por el bienestar emocional y la conexión entre humanos y animales. Mi enfoque terapéutico está orientado a brindar apoyo emocional a personas que enfrentan desafíos en su vida cotidiana, fortaleciendo su salud mental a través de vínculos significativos con sus mascotas.
Cuento con un diplomado en Educación Asistida con Animales, lo que me ha permitido integrar herramientas terapéuticas innovadoras y basadas en la evidencia en mis intervenciones psicológicas. Creo firmemente en el poder sanador de la relación humano-animal y en su impacto positivo en el manejo del estrés, la ansiedad, la depresión y otros trastornos emocionales.
A través de esta plataforma, ofrezco certificados de apoyo emocional con base en una evaluación profesional, ética y personalizada. Mi compromiso es acompañarte en tu proceso con empatía, respeto y responsabilidad, reconociendo la importancia que tienen los animales de compañía en nuestra calidad de vida.


